25 January 2021
 

Monseñor Miguel Fernando González Mariño

Nacimiento:  Tunja (Boyacá) el 25 de enero de 1966

Ordenación Sacerdotal: 1 Agosto de 1998 

Ordenación episcopal: 12 marzo 2016

 

Realizó sus estudios escolares en Tunja, Primaria en el Colegio de la Presentación y Bachillerato en el Colegio Salesiano. 

Ha obtenido los siguientes grados académicos: Arquitecto de la Universidad de los Andes (Bogotá, 1988), Filosofía Eclesiástica de la Universidad de Navarra (España 1995) Teología de la Universidad de Navarra (España 1998),  Teología Dogmática de la Pontificia Universitá della Santa Croce (Roma 2000). 

 

ENCARGOS PASTORALES:

1998 – 2000: Trabajo parroquial en Santa Maria Regina della Pace en Florencia (Italia) Febrero – Junio 2000: Confesor de la Capella Penitenziale del Gran Giubileo en la Ciudad del Vaticano.

En la Diócesis de Santa Marta:  Administrador parroquial en San José de Pueblo Viejo (Magdalena) y Capellán del Hospital Regional San Cristóbal de Ciénaga.  Formador y Secretario Académico del Seminario Mayor San José en Santa Marta, Capellán Colegio de la Presentación de Santa Marta, Párroco de la parroquia San Juan Bautista en El Retén (Magd.), Capellán Colegio La Sagrada Familia, Hnas. Capuchinas. Fundación (Magd.)

§  Desde Agosto 2000: Profesor de  Teología en el Seminario Mayor San José en Santa Marta.. 

§  2004- 2008: Director Espiritual Seminario Mayor San José. Santa Marta. 

§  Desde 2004  Delegado Diocesano de Liturgia.

§  2005-2009: Miembro del Comité de Animación Pastoral Diocesana para el diseño del Plan Diocesano de Pastoral.

§  2009 – 2016: Rector del Seminario Mayor San José (Santa Marta)

§  Desde 2011: Miembro del Concejo Presbiteral De la Diócesis de Santa Marta.

El 11 de Febrero de 2016 fue nombrado Obispo Titular de Boseta y Auxiliar de la Arquidiócesis de Ibagué por Su Santidad el Papa Francisco.  El 12 de marzo de 2016 recibió la Ordenación Episcopal en la Catedral de Santa Marta. El 20 de marzo Fue elegido Administrador Diocesano de la Arquidiócesis de Ibagué y posteriormente la Santa Sede lo nombró Administrador Apostólico.