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Durante los días 13, 14, 15 y 16 de agosto del presente año, la Arquidiócesis de Ibagué será la sede del ENCUENTRO DE LOS COLORES y II CONGRESO JUVENIL ARQUIDIOCESANO. Este evento está enmarcado dentro de la celebración de la MISION JOVEN, y tiene como objetivo fundamental suscitar un espacio de reflexión sobre los valores de la interculturalidad, diálogo entre las culturas y la comunión universal, para aportar a la Misión Joven el sentido universal de la misión de la Iglesia en todos los pueblos y culturas del mundo.
Está dirigido a jóvenes de la Arquidiócesis, de otras jurisdicciones eclesiásticas, jóvenes extrajeros, jóvenes religiosos y misioneros, preocupados por la misión y comprometidos con la labor evangelizadora de la Iglesia.
La delegación de Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis, los Misioneros de la Consolata y las Hermanas de la Doctrina Cristiana invitan a este evento, para que "en Cristo, nuestros jóvenes tengan vida".
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En el marco de la misión de los niños, adolescentes y jóvenes, el pasado sábado 24 de julio estuvimos de peregrinación en el santuario diocesano del Divino Niño con los niños de nuestra Arquidicesis. En dicha actividad espirirual, celebramos la Eucaristía presidida por nuestro pastor Mons. Flavio Calle Zapata y concelebraron algunos sacerdotes, luego reflexionamos sobre las virtudes teologales a través de una otra de teatro y finalmente un coro de niños de la parroquia de san Martín de Porres dieron una serenata al Niño Jesús.
Entre los movimientos infantil estuvieron: infancia misionera, catequesis y monaguillos.
Entrada: Dios sale a nuestro encuentro todos los días pero los domingos nos abre las puertas de su casa para ofrecernos su comida, su palabra y su hospitalidad. El Señor nos invita a orar creyendo que todo depende de Dios y también nos invita a trabajar creyendo que todo depende de nosotros.
Lecturas: Dios, que nos ha dejado su mensaje por la Palabra hecha carne, desea que la escuchemos con atención y la hagamos vida. Escuchemos atentamente.
Ofrendas: Ofrezcamos al Señor, nuestra vida y los frutos de conversión obtenidos en cada celebración Eucarística.
Comunión: La comunión Eucarística siempre será signo de nuestra incorporación a Cristo. Acojámoslo como huésped de nuestra vida.
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