19 August 2022
 

14 de Mayo de 2014. La Orientación para la Vivencia del Amor y la Responsabilidad en la Sexualidad del Adolescente.  Por Jesús Ramón Gómez, Psicólogo. Fuente:  Humanet.

Se ha hecho común el paradigma de vincular básicamente la ADOLESCENCIA con la sexualidad, mientras se ha descuidado la formación para el amor en general y específicamente de pareja, como un elemento constitutivo de esta edad.

 Vamos a demostrar que lo fundamental es educar para el amor, en el marco de la estructuración en valores, a partir de los diversos componentes que lo constituyen, mientras que el manejo de lo sexual es una importante consecuencia. Así, la identidad se estructura de manera integral con el conjunto de los elementos que la componen fortaleciendo la interioridad.

ENTRE EL ENFOQUE ACTUAL Y EL NECESARIO:

Aunque al navegar en internet con TAGS como adolescencia, pubertad, lo preponderante será una serie de páginas donde prima la sexualidad, se debe, por el bien de los niños y adolescentes, modificar esa equivocada visión cuyas consecuencias pueden advertirse en muy corto tiempo. La sexualidad es importante, vital, pero se da en un proceso donde debe definirse con claridad cuál de los factores que interviene dirige, pues la vida no es caótica sino organizada y a diferencia del querer de quienes necesitan incorporar a su mercado a esa amplia de jóvenes o de las películas de Hollywood, donde después de una relación sexual se preguntan el nombre, en la cotidianidad los adolescentes deben aprender a utilizar una ruta lógica para sus conocimiento del sexo opuesto, donde lo adecuado será seguir unos pasos que van desde el conocimiento superficial hasta el profundo, entendiendo que cuando deciden elegir deben hacerlo sabiendo a quién y que la sexualidad será un punto posterior cuando decidan unir sus vidas a esa otra persona.

En la serie de artículos que he venido publicando, se ha venido confrontando los enfoques equivocados a los cuales ha dado lugar la sicología reduccionista -VER...- que pone el énfasis en pedirle a los adolescentes que "conozcan" su sexualidad, que "se cuiden" en las relaciones para no concebir; descuidando, subestimando, empujándolos a veces a tomar posturas respecto de su sexualidad como si se tratara de definir la compra de un producto o el gusto por la música, ignorando e incluso modificando la visión del mundo y de los demás que necesitan los jóvenes, a diferencia de la Psicología que considera al ser humano en su conjunto.

Las presiones hacia la juventud, iniciada precozmente, vienen dadas por la sociedad consumista, por el multimillonario negocio de la pornografía, los anticonceptivos y la anticoncepción, siendo lo más indicado para estos comerciantes empujar prontamente a nuestros hijos al ejercicio desordenado de la sexualidad, mientras que sicólogos superficiales se vuelven instrumento para animarlos a que lo hagan, desconociendo las más elementales normas que rigen la estructura de la personalidad. LA CURIOSIDAD NATURAL NO DEBE SER INSTRUMENTADA PARA EMPUJARLES, pues cada una de las partes del ser requiere madurar para asumir los diversos compromisos que cada uno de los estadios de la vida conlleva. Así mismo ha de respetarse el derecho de la familia a formar y de la persona a definir el rumbo de su vida con base en lo correcto y no en lo de moda.

LA PSICOLOGÍA DEL AMOR EN LA ADOLESCENCIA:

La estructuración responsable del sujeto ha sido rota por algunas corrientes de la sicología contemporánea hasta el punto de priorizar lo fisiológico, bajo supuestos que ignoran cómo se estructuran en la interioridad de cada individuo las vivencias y cuál es el conjunto de circunstancias que se derivan de ello. Por eso, ese tipo de psicología reduccionista sólo reivindica las funciones vitales, o los sentidos externos, a la vez que olvida los sentidos internos y su relación con la estructura de conocimiento del sujeto. Así, ese tipo de sicología superficial y dirigida a lo inferior, ignorará que uno de los componentes básicos de la adolescencia es obtener la capacidad para, mediante el aprendizaje, dominar la voluntad, llevándoles a hacerse dueños de sus actos.

Todos los seres humanos tenemos un proceso natural para llegar a amar y la alteración de esta puede darse pero siempre con consecuencias. Debe formarse a los púber-adolescentes con el concepto de que hay un inicio superficial, una etapa de conocimiento que no deben forzar sino dejar fluir, otra de asimilación, donde las sensaciones que advierten en su cuerpo les ilustran en los componentes del deseo y la posibilidad de controlarlo y finalmente otra de decisiones, que van desde aprender a decir adiós o dejar en el plano de la amistad a aquellas personas del sexo opuesto que no llenan sus expectativas hasta la determinación de a dónde quieren llegar, que no necesariamente serán en el plano sexual. En este camino podrán comprender que HAY UNA ECONOMÍA EN EL DESARROLLO DE LA AFECTIVIDAD Y SU VIOLACIÓN GENERA GRANDES VACIOS Y OCASIONA SEVEROS TRASTORNOS. Son las "deudas" que el derroche o la "malversación" de los recursos que naturalmente se reciben las que posteriormente generan neurosis, trastornos, incapacidad para afrontar...

Lo primero que debe advertirse es que la adolescencia es un período de definiciones cuya meta es alcanzar la madurez a medida que cada cual avanza en la edad y no la terrible etapa de los conflictos y las confusiones, como se ha querido plantear por parte de la sicología reduccionista al servicio del hedonismo. Por tal motivo quien ingresa en este período tiene la OPORTUNIDAD de encontrarse con diversas circunstancias ante las cuales deberá demostrar su capacidad para afrontar y salir adelante, estando entre ellas las dimensiones más ricas que tiene el ser humano: La afectividad y la sexualidad.

¿Cómo actúan la AFECTIVIDAD y la SEXUALIDAD? En consonancia con la integridad del ser y por tanto estableciendo un "cuarteto" de colaboración entre INTELIGENCIA-VOLUNTAD-AFECTIVIDAD Y SENTIDOS, donde la madurez significará la capacidad para mantener las proporciones que todo esto supone.

Ahora bien, si se quisiera ser más justo habría que establecer otras dimensiones olvidadas, entre las cuales están la capacidad para encontrar sentido a la existencia, aspecto que se trabajará en relación directa con la razón -en otro artículo hago una explicación amplia (NOTA de JRG)- y se definirá si tal sentido, entendido como el marchar hacia una FINALIDAD se da en términos temporales o abarca el mas allá.

Entendiendo por tanto a las personas en continuidad, donde la niñez prepra el adveniento de la adolescencia y ésta a su vez el de la juventud y la edad adulta, pueden establecerse los factores que perturban al adolescente y la manera como puede ser afrontado por él.

EL PARADIGMA DEL IMPERIO DE LOS SENTIDOS:

La industria del sexo requiere para sus negocios, que los psicólogos y educadores contribuyan decididamente subiéndose al enfoque parcializado de que la LIBIDO aparece por los podos no bien llegados los 9 años. Igualmente tal enfoque RETROALIMENTA generando una realidad pre-fabricada, donde efectivamente los muchachos empiezan a verse envueltos en la turbulencia preparada para ellos. Entonces vienen otras campañas y más negocios, como por ejemplo el de la "prevención" del embarazo, cuya espada afilada corta por un lado la esperanza de la maternidad como algo imaginado desde la niñez, y por el otro con el supuesto crecimiento desenfrenado de la población.

Para tener una idea completa de cómo se mueven las fuerzas del deseo, su respuesta en los sentidos y la presencia siempre activa de la afectividad, vamos a hacer un cuadro de lo que esto representa, como un proceso lleno de belleza y ausente del morbo del cual ha sido cargado, con el concurso efectivo del psicoanálisis pansexualista y del conductismo materialista.