El lunes 9 de febrero se dio inicio a la CXX Asamblea Plenaria del Episcopado con el tema “El presbiterio en la Iglesia Sinodal”. Durante esta primera jornada se tuvieron espacios de escucha, reflexión conjunta y la búsqueda de orientaciones que fortalezcan la vida y el ministerio sacerdotal, en medio de los desafíos sociales, culturales y eclesiales que vive el país.
Se dio inicio con la Eucaristía presidida por monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, durante la homilía señaló que “ningún presbítero vive su misión de manera aislada, sino en comunión con otros, caminando juntos en corresponsabilidad pastoral”.
Retomando el Documento de Aparecida, monseñor Villa Vahos insistió en que la Iglesia está llamada a pasar de una pastoral de conservación a una pastoral decididamente misionera.
En la instalación oficial de la Asamblea, el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, invitó a ser una Iglesia capaz de ofrecer esperanza y orientación ética en medio de las violencias, exclusiones y sufrimientos que vive el país.
El Arzobispo de Cartagena insistió en la necesidad de reavivar la esperanza en los presbiterios como vínculos de comunión para vivir la fidelidad en el servicio, la fraternidad y la misión. Asimismo, reiteró el compromiso de la Iglesia colombiana con la opción preferencial por los pobres, la cultura del cuidado, la prevención de abusos y la atención prioritaria a las víctimas.
Un diagnóstico a la luz de la realidad y de la Palabra
Durante la plenaria, la Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada presentó un diagnóstico sobre la situación de los presbíteros en Colombia y otros contextos del mundo, a partir de dos encuestas aplicadas desde noviembre de 2025 a sacerdotes y obispos del país.
Según los resultados, la vida espiritual, la oración, el servicio pastoral y las relaciones fraternas aparecen como fuentes centrales de sentido y motivación; mientras que la soledad, el aislamiento, las presiones del contexto y la fragilidad humana emergen como desafíos que requieren acompañamiento y formación permanente.
Al profundizar en la lectura pastoral de este diagnóstico, monseñor Luis Augusto Campos Flórez, obispo de Socorro y San Gil y presidente de la Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada, subrayó que los presbíteros viven su ministerio en medio de “un contexto amplio y complejo: cultural, relacional, de profundas transformaciones en el campo religioso y, en el caso de Colombia, marcado por la conflictividad, las tensiones y las polarizaciones”.
Trabajo por regiones: escuchar, compartir y proyectar
En horas de la tarde, la Asamblea avanzó en un trabajo por grupos regionales, integrados por dos provincias eclesiásticas cada uno. Tres preguntas orientaron este ejercicio: los asuntos vitales que más preocupan en los presbiterios, las experiencias que han dado buenos frutos y las iniciativas que podrían implementarse en las jurisdicciones.
El padre Ariel Torres Hansen, delegado de la Pastoral Sacerdotal de la Arquidiócesis de Florencia, afirmó que uno de los grandes retos compartidos es crecer en la fraternidad sacerdotal: “En la medida en que caminamos todos hacia el corazón de Cristo, nos vamos encontrando entre nosotros y nos descubrimos hermanos”.
Por su parte, el padre Andrés Felipe Suárez Cubillos, delegado de la Pastoral Presbiteral de la Arquidiócesis de Ibagué, destacó la cercanía del obispo como un elemento clave que dinamiza la vida presbiteral y su proyección hacia las comunidades.
Un camino que apenas comienza
La primera jornada de la CXX Asamblea Plenaria fijó un punto de partida con el diágnostico, que, a lo largo de la semana, los obispos profundizarán para delinear orientaciones pastorales que ayuden a construir presbiterios más sinodales, fraternos y misioneros, capaces de vivir el ministerio ordenado con fidelidad, alegría y esperanza al servicio del pueblo de Dios en Colombia.
Con información de la Oficina de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia.


