La pastoral vocacional busca ser un puente vivo entre Cristo, que llama, y el joven, que escucha y responde generosamente a esa invitación. Su misión se concreta en salir al encuentro, anunciar el Evangelio de la vocación, acompañar los procesos personales de discernimiento y alegrarse con quienes, al escuchar la voz de Dios, responden con disponibilidad: “Aquí estoy, envíame” (Is 6,8). De este modo, la pastoral vocacional se convierte en “signo e instrumento” de la llamada divina dentro de nuestra Iglesia particular.
Su objetivo fundamental es acompañar integralmente el proceso de discernimiento vocacional en las distintas etapas del crecimiento humano y cristiano. Este acompañamiento se desarrolla mediante un camino de conocimiento mutuo, en el cual la persona que percibe el llamado de Dios, al acercarse a Cristo y a la Iglesia, descubre la posibilidad de responder con una entrega generosa y consciente. Al mismo tiempo, la Iglesia reconoce, forma y fortalece en el candidato aquellas cualidades propias del pastor según el corazón de Cristo.
Pbro. Luis Eduardo Sosa Álvarez
Delegado Episcopal