Carisma
La Gloria de Dios amado sobre todas las cosas, la edificación de la Iglesia y la salvación del mundo, mediante la configuración con Cristo, bajo la acción del Espíritu Santo, por la profesión de los Consejos Evangélicos y la vivencia de la espiritualidad dominicana[1] (constituciones I,2). “La Congregación quiere ser un homenaje vivo a la vida oculta de Jesús en Nazaret y en el Sagrario” … (Cf. Const. I,4).