El sábado 21 de febrero se llevó a cabo la jornada de alabanza y adoración convocada por Mons. Orlando Roa Barbos y la Fundación Salvando Vidas, en el coliseo del Colegio Champagnat.
La velada inició con la oración dirigida por el padre Miguel Alexis Saavedra, poniendo en las manos del Señor el evento y las intenciones que cada persona traía en su corazón.
A continuación, se realizó la presentación de la Fundación Salvando Vidas y su programa que acompaña personas con problemas de salud mental, como depresión, ansiedad e ideación suicida, principalmente. Monseñor Orlando Roa explicó a los asistentes que esta obra nació en el año 2020, cuando llegó como arzobispo de Ibagué y una de sus preocupaciones era la alta tasa de suicidio que se registraba en la ciudad.
Con la dirección de María Andrea Vargas, administradora de empresas de profesión y servidora de vocación, se ha venido desarrollando este programa, por el que han pasado más de 5.000 personas. Se ofrece acompañamiento espiritual a las personas que acuden y se han vinculado otras personas que han hecho que esta obra vaya creciendo.
A la jornada asistió un buen número de fieles, así como religiosas y sacerdotes; también contó con la participación de la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz y la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, así como empresarios de la región que apoyaron el evento.
La banda de Salvando Vidas abrió el concierto, con cantos alegres y festivos que marcaron el ritmo del encuentro y prepararon la entrada de Agustina Baro Graf, cantante y adoradora católica misionera, venida desde Argentina, quien ganó el año pasado un reconocimiento en los Premios de la Música Católica, organizados por el Vaticano, en la categoría Mejor canción en español.
Con su dulce voz, introdujo la presencia del Santísimo Sacramento expuesto por Mons. Orlando Roa Barbosa; durante 2 horas los asistentes adoraron a Señor vivo y presente en la Eucaristía, mientras se oró por la sanación física y emocional de los asistentes y sus familias, también por el obispo, los sacerdotes y las autoridades civiles, por sus intenciones y protección.
Monseñor Orlando agradeció a todos los asistentes, y a todos los que hicieron posible el encuentro, que seguramente traerá muchos frutos e invitó a compartir los testimonios.


