Mons. Arturo Duque Villegas

Tercer Obispo de Ibagué (1950 - 1959)

El tercer obispo de la diócesis de Ibagué, Monseñor Arturo Duque Villegas, nació en Abejorral, Antioquia, el 27 de noviembre de 1899, en el hogar de Rafael Duque Jaramillo y Filomena Villegas Echeverry. Fue ordenado presbítero el 27 de marzo de 1926; durante 10 años fue Vicario cooperador de Envigado (1926-1936).

Ejerció también el ministerio sacerdotal como capellán del noviciado de las Hermanas de las Presentación en la ciudad de Medellín. Fungió como párroco en Itagüí, 7 meses; y párroco de Sonsón de 1942 a 1949.

Su Santidad Pío XII, lo nombró obispo auxiliar de Ibagué el 12 de junio de 1949, recibió la ordenación episcopal el 7 de agosto de 1949; en 1950, asumió el encargo de dirigir la diócesis de Ibagué como Administrador Apostólico, el 17 de marzo de 1957 recibió el nombramiento de obispo titular de Ibagué, el 7 de julio de 1959 fue promovido a la sede arzobispal de Manizales, después de quince años de servicio a la Arquidiócesis de Manizales presentó su renuncia y murió en Medellín el 26 de julio de 1977.

En 1951, solicitó de nuevo la presencia de los Padres Vicentinos como formadores del Seminario Mayor de la diócesis de Ibagué; se preocupó por la causa vocacional, lanzó la primera Semana pro Seminario, impulsó la construcción de una segunda parte del edificio del Seminario, adquirió un terreno en Boquerón para construir el Seminario en zona campestre.

Para apaciguar los ánimos caldeados de la violencia partidista, promovió una gran peregrinación a la Ermita de Mariquita para orar por la paz; alentó a los sacerdotes para que permanecieran en los pueblos; además por los desplazamientos de los campesinos hacia la ciudad de Ibagué, fundó varias parroquias, entre ellas: Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Ibagué, creada en 1952; parroquia María Auxiliadora, creada el 19 de noviembre de 1957.

Bajo el impulso de su ejercicio episcopal en el Tolima, el 18 de marzo de 1957, se creó la diócesis del Espinal que asumió la Evangelización en el sur y oriente del departamento del Tolima. Algunas inquietudes que tuvo no se pudieron ejecutar como la construcción del Seminario Mayor en las afueras de la ciudad y la construcción de una catedral de dimensiones más grandes.

Mons. Gustavo Vásquez Montoya                        

Artículo Periódico Kerigma – Edición 262 – Febrero 2025