Una vigilia de oración convocada por la Alcaldía de Ibagué y la Gobernación del Tolima se llevó a cabo en el Parque Murillo Toro, este jueves 13 de agosto. El arzobispo de Ibagué participó en el momento de oración dando gracias a Dios por la protección ante el terremoto del pasado lunes y encomendando a este departamento ante la difícil situación que atraviesa.
Con el lema «Oremos juntos por un Tolima más fuerte, más unido y lleno de esperanza»,la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz y la alcaldesa de Ibagué, Johanna Ximena Aranda convocaron a esta jornada de oración dirigida por líderes de diferentes denominaciones religiosas con un mismo sentir: agradecer y encomendar este territorio al Señor.
Una sola voz, una sola oración y un mismo deseo: que el Tolima encuentre fortaleza, protección y esperanza para superar estos momentos difíciles, fue la consigna de este momento conjunto de oración en el que diversos líderes religiosos ofrecieron las súplicas al Señor, junto a una multitud de personas, miembros de la sociedad civil y la fuerza pública reunidos en el Parque Murillo Toro.
Monseñor Orlando Roa Barbosa, arzobispo de Ibagué dirigió una oración en la que dio las gracias al Señor expresando “hoy, cuando podemos mirar atrás y reconocer tu protección sobre Ibagué y sobre nuestro departamento, solo puedo levantar mis ojos al cielo y decirte: Gracias, Padre amado”, hay que recordar que ante el terremoto ocurrido el lunes 10 de agosto y los incendios voraces que azotan al Tolima, no se han presentado víctimas mortales.
“Gracias, Señor, porque tu misericordia ha sido más grande que nuestras faltas”, exclamó monseñor en este primer momento de su oración, seguida por una súplica por la protección del país y en especial el territorio Tolimense “Desde Ibagué levanto hoy mi oración por cada uno de sus municipios, por sus campos, por sus montañas, por sus familias y por cada hombre y cada mujer que habita esta tierra”, fue la petición especial en la que pidió misericordia para el Tolima.
También invocó la presencia del Espíritu Santo para que en cada persona, en cada hogar haya paz, para que consuele y conforte al puebo que sufre, “Espíritu Santo, enséñanos a vivir preparados, pero no atemorizados. Prudentes, pero no angustiados. Conscientes de nuestra fragilidad, pero absolutamente confiados en Dios”, expresó.
Finalmente el arzobispo confió al cuidado maternal de al Santísima Virgen María a esta patria y cada una de nuestras realidades.
Al concluir el momento de oración monseñor Orlando impartió la bendición a los presentes y agradeció a los entes gubernamentales y los líderes religiosos presentes “Tengo que agradecerles, gocé mucho y disfruté mucho con sus oraciones. Que bonito este evento, en el que nos reunimos a dirigirle nuestras plegarias y nuestras súplicas al mismo Dios de todos”.
A continuación encuentre el texto completo de la oración:


