May 01, 2016

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OBISPOS

Mons Ismael Perdomo Borrero (1903-1923). Natural de Gigante, Huila, fue el primer obispo de Ibagué, nombrado por el Papa León XIII el 29 de abril de 1903, cuando apenas tenía 31 años. Tomó posesión de la diócesis en Honda el 26 de agosto del mismo año y en sus 20 años de actividad pastoral en nuestra diócesis se destacó por la fundación del Seminario Mayor, varias parroquias en la zona rural y urbana, el Banco Agrícola, la Caja de Ahorros para Obreros, el Banco Social del Tolima y la población de Cajamarca. En 1923 pasó a ser Arzobispo Auxiliar de Bogotá.  

Eclesiástico huilense (Gigante, febrero 22 de 1872 - Bogotá, junio 3 de 1950), arzobispo de Bogotá entre 1928 y 1950. Con motivo de la muerte de monseñor Ismael Perdomo Borrero, el obispo de Cartago, José Gabriel Calderón escribió: Fue un arzobispo de alma fuerte; pero fuerte con aquella fortaleza que es precisamente el sostén inseparable de la verdadera bondad. San Juan Crisóstomo en su diálogo con el sacerdocio dice del Obispo que para poder luchar victoriosamente contra todo obstáculo, debe ser grave y sencillo al mismo tiempo, severo y bueno, firme en el mandar y benévolo con todos, imparcial y amable, humilde y no servil, enérgico y dulce.

A simple vista esas parejas de virtudes parecerían contrarias entre sí y casi inconciliables [...] en monseñor Perdomo hallamos siempre juntas la bondad y la fortaleza bajo todos esos aspectos de que habla San Juan Crisóstomo [. . . ] en la virtud es un hecho histórico hijo de Gabriel Perdomo Cuenca y María Francisca Borrero Silva, Ismael Perdomo estudió en Neiva e Ibagué; después se trasladó al seminario de Bogotá y continuó su preparación presbiterial en el Colegio Pío Latinoamericano, de Roma. Fue ordenado por  el cardenal Lucido M. Parochi, vicario 1 de León XIII, el 19 de diciembre de 1896, en la Basílica de San Juan de Letrán. Doctor en Teología de la Universidad Gregoriana, grado que recibió el 20 de julio del año siguiente, - estudió en el Seminario de San Sulpicio de París y regresó a Colombia en 1899. Vicerrector del seminario de Garzón, párroco de Altamira y secretario episcopal de Neiva, fue preconizado como primer obispo de Ibagué y consagrado el viernes 19 de junio de 1903, en la capilla del Colegio Pío Latinoamericano de Roma, por el prefecto de la Santa Congregación de Propaganda Fide, cardenal fray Jerónimo M. Gotti; oficiaron como asistentes José María Constantini, arzobispo titular de Patrasso y limosnero de Su Santidad, y Esteban Rojas, obispo de Garzón. 


Mons. Pedro María Rodríguez Andrade (1924- 1950). Tomó posesión de la diócesis el 4 de octubre de 1924; durante su episcopado, el obispo Rodríguez, original de Neiva, convocó tres sínodos diocesanos, le dio impulso a la Acción Católica y coronó a Nuestra Senora del Carmen de Apicalá como la patrona del Tolima . Fundó el Colegio Tolimense, la Catedral, la Curia Episcopal e inició la construcción del Seminario Mayor; fundó parroquias y sostuvo muchas obras de caridad.

 

 

 

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Mons. Arturo Duque Villegas (1950- 1959). Nacido en Abejorral (Antioquia), llegó a Ibagué el 7 de mayo de 1949 como Obispo
Auxiliar de Mons. Rodríguez y el 27 de noviembre de 1950 se posesionó como Administrador Apostólico; el 17 de marzo de 1957 recibió el título de Obispo residencial. Durante su episcopado se creó la diócesis del Espinal (1957), se realizó el Congreso Mariano Diocesano, se fundaron numerosas parroquias y se promovió la ACPO (Acción Cultural Popular).

 

 

 

 

 


- Mons. Rubén Isaza Restrepo (1959-1964). Hijo de Salamina (Caldas), doctorado en derecho canónico, supo darse a conocer por su fuerte sensibilidad social y su indudable proyección pastoral. Tomó posesión de la diócesis el 16 de febrero de 1960; convocó a nivel nacional la Gran Misión por la pacificación del Tolima que se realizó en varias etapas durante aquel mismo año y hasta 1964, lo que le granjeó múltiples reconocimientos a nivel departamental y nacional. Dio un especial impulso a la pastoral Social y a la educación de la juventud.

"El papa Juan XXIII por bula del 2 de noviembre de 1959, traslada a Monseñor Rubén a la Diócesis de Ibagué. Llegó en medio de la violencia política de la época y se dedicó a la apremiante tarde  de organizar las misiones de paz y con un gran equipo de sacerdotes, seminaristas, grupos pastorales y laicos, logró un verdadero éxito de catequización y de paz para los fieles y la Iglesia de Dios.  Creó la escuela apostólica en el municipio de Cajamarca (Tol), compró los terrenos para el nuevo seminario, creó la casa de la juventud, reconstruyó la casa episcopal y la catedral, fundó nuevas parroquias y capillas, además de un instituto de enseñanza nocturna, el colegio Pablo VI, propició el establecimiento de nuevas comunidades religiosas en la Diócesis." (Libro de Oscar Rubén Duque Mejía)   

Mons. José Joaquín Flórez Hernández (1964-1993). El 14 de julio de 1964 se posesionó en Ibagué el quinto obispo residencial. 

Natural de Onzaga (Santander) por casi treinta años rigió la diócesis. Le correspondió poner a la Iglesia de Ibagué en sintonía con las disposiciones del Concilio Vaticano II. Fue un gran administrador, fundó muchas parroquias en la ciudad y durante su episcopado se elevó la diócesis a la categoría de Arquidiócesis siendo él mismo nombrado primer Arzobispo (1974), también se creó la diócesis de Líbano-Honda (1989) y fue un promotor de la justicia y la paz en la Región.

Monseñor José Joaquín, nació en Onzaga (Santander) el 12 de Noviembre de 1916. Recibió el Sacramento del Bautismo el 28 de Enero de 1917. Fue confirmado el 8 de Julio  de 1917. Recibió la Ordenación sacerdotal en San Gil, el 21 de Julio de 1940. Fue Ordenado Obispo en Bogotá, el 24 de Abril de 1955. Descansó en la paz del Señor en la ciudad de Ibagué Tolima Colombia el 22 de Junio de 1996.  En Onzaga se encuentra un museo dedicado a Monseñor Florez que dice así:  "El que manda como el que sirve" a nuestro muy querido Obispo Onzagueño. 29 de Septiembre de 1997.

Mons. Juan Francisco Sarasti Jaramillo (1993-2002). Obispo oriundo de Cali, tomó posesión de la sede de Ibagué el 20 de
mayo de 1993. Su gran proyecto pastoral fue promover en la diócesis el Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE); trabajó con dedicación por el Seminario y las vocaciones; ordenó 34 sacerdotes y, como gran novedad, 12 diáconos permanentes. Durante su episcopado se fundaron 10 parroquias en la ciudad, el Hogar de Paso para el habitante de la calle, la Ciudadela Divino Niño y el Banco de Alimentos. 

ingresó a la Congregación de Jesús y María (eudistas), el 6 de abril de 1959, y fue ordenado sacerdote en Roma el 30 de maro de 1963. Obtuvo la licenciatura en filosofía en la Universidad Javeriana de Bogotá y la licenciatura en teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Fue además profesor en el seminario de Pasto; formador de aspirantes Eudistas en Bogotá; consejero general de su congregación en Roma; rector del Seminario Mayor de Santa Rosa de Osos y director de la Sección de Seminarios y Vocaciones del Secretariado Permanente de la Conferencia Epicospal.

En marzo de 1978 fue nombrado obispo auxiliar de Cali, y el 6 de mayo del mismo año, obispo. En diciembre de 1983 fue trasladado a la sede de Barrancabermeja, de la cual tomó posesión en mayo del siguiente año. presidió la Comisión de Liturgia de la Conferencia Episcopal. 

Mons. Flavio Calle Zapata (2003). Nuestro actual Arzobispo es originario de San Andrés (Antioquia) y tomó posesión de la sede  episcopal de Ibagué el 19 de marzo de 2003.

Nace el 18 de Febrero de 1944 en San Andrés de Cuerquia, Antioquia, Colombia. Ordenado sacerdote el 22 de Agosto de 1968 por Imposición de manos y oración consecratoria del Santo Padre, Pablo VI.  Recibe el doctorado en teología moral "La Sagrada Escritura en la Teología moral" en el año 1988, en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma.  El 16 de Marzo de 1989 es consagrado Obispo y nombrado para la prelatura del Alto Sinú y San Jorge en Colombia.  en 1990 ocupa el cargo de Administrador Apostólico en la Diócesis de Sincelejo, Colombia. El 16 de febrero de 1993 es nombrado Obispo titular de la Diócesis de Sonsón-Rionegro en Antioquia Colombia.  en Marzo del año 2003 es nombrado Arzobispo en la Arquidiócesis de Ibagué, donde reside actualmente (Datos hasta el año 2014).

La tesis doctoral de Monseñor Flavio, contiene, una presentación realizada por Jorge E Jiménez Carvajal, Obispo de Zipaquirá Colombia, Secretario general del Celam. La obra consta de 4 capítulos: el primero, Presencia de la Biblia en la teología moral, apuntes históricos. El segundo, Unión de razón y Evangelio. El tercero, Sagrada Escritura, alma de la teología moral. El cuarto, Esfuerzo de hermenéutica moral.  Perspectivas para una animación bíblica de la teología moral, síntesis conclusiva.  "La tarea de la teología moral, que no es otra cosa que colaboración a la misión evangelizadora de la Iglesia, se presenta como un constante servicio mediador que comunica el ministerio de la Palabra de Dios con la experiencia vivida en el ministerio del corazón humano." 

Oficina: Tel. (8) 2611680 - 2611328  Fax(8) 2632681  Curia Arzobispal - Calle 10 Nº 2-58     IBAGUÉ TOLIMA  Colombia.   Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.   

Excelentísimo Señor Obispo, Monseñor, Orlando Roa Barbosa.  (2012-2015). OBISPO AUXILIAR EN LA ARQUIDIÓCESIS DE IBAGUÉ.   Consagrado Obispo en la Catedral Metropolitana de Ibagué (Colombia) el 28 de Julio año 2012. 


Monseñor, Orlando Roa Barbosa es miembro del presbiterio Arquidiocesano de Ibagué, Colombia, desde el 6 de diciembre del año 1984.  Nació en Cali Valle el 4 de Junio año 1958, es hijo de Roque Roa y Libia Flor Barbosa, en su familia son 6 hermanos.  Realizó estudios de: Básica Primaria,   Escuela Camilo Torres en Armenia, Quindio (Colombia), Básica Secundaria, Seminario Menor, Ibagué Universitarios: Seminarios, Garzón, Huila e Ibagué Tol.   Fue ordenado Sacerdote: Iglesia Catedral Metropolitana de Ibagué. 6 Diciembre  1984. Por Imposición de manos y oración consecratoria del Excelentísimo Señor Nuncio Apostólico, Angelo Acerbi.  Sus compañeros de ordenación: José María Russy Forero y José Antonio Torres (Fallecido). 

 

Realizó estudios de: Teología Sistemática, Pontifica Universidad de la Santa Cruz en Roma Italia.  Licenciado en Filosofía y ciencias religiosas (Universidad Católica de oriente)  Espiritualidad Misionera y Sacerdotal en CIAM Roma  Italia. Ha desempeñado los siguientes cargos en nuestra Arquidiócesis:  Prefecto de disciplina (Seminario Menor en Ibagué Tol) Promotor Vocacional (Arquidiócesis de Ibagué) Párroco (Parroquia Santa Isabel de Hungría en Santa Isabel Tol) Párroco (Parroquia Santa Gertrudis en Rovira Tol) Párroco (Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Ibagué  Tol)  Rector  (Seminario Mayor en Ibagué  Tol) Encargado (Centro de atención pastoral, Nuestra Señora de la Salud en Ibagué) Encargado (Centro de atención Pastoral en Doima  Tol) Encargado (Centro de atención pastoral Pío X)  Delegado Episcopal (Para la Pastoral Sacerdotal en la Arquidiócesis de Ibagué)  Año 2011.  Actualmente en este año 2012: Rector del Seminario Mayor en Ibagué; Adscrito (Parroquia Nuestra Señora de la Salud en Ibagué) Delegado Episcopal para la Pastoral Sacerdotal. Presidente de la Organización de los Seminarios Mayores de Colombia (Oscol) Tel. 2632696; 2632682;  3156466977.  Vicario General de la Arquidiócesis de Ibagué. Moderador Diocesano en Ibagué.  (Datos hasta el año 2015) En Mayo del año 2015 es nombrado por el santo Padre Francisco, como Obispo de la diócesis del Espinal (Tol), su posesión el 18 de julio del año 2015.  

 

Monseñor,  Miguel Fernando González Mariño. (2016) Obispo auxiliar en la arquidiócesis de Ibagué.  Nace en Tuja (Boyacá) el 25 de enero de 1966, obtuvo el título de arquitecto de la universidad de los Andes, ordenado sacerdote el primero de agosto de 1998,  para la diócesis de santa Marta, es licenciado en teología dogmática en Roma. Ha desempeñado los siguientes cargos: estudiante en Roma y capellán en la parroquia santa María Regina della pace (1998-22000). Administrador parroquial en san José de pueblo viejo, diócesis de santa Marta, (2000-2001), capellán del hospital regional san Cristóbal en ciénaga. Profesor de teología del seminario (2000-2016), formador y secretario académico del seminario mayor san José en santa Marta. Capellán del colegio la presentación en santa Marta, (agosto- diciembre 2001). Párroco en san Juan Bautista, el Retén, diócesis de santa Marta (2002-2004). Capellán del colegio la sagrada familia (2003) en Fundación. Director espiritual, seminario mayor, san José en la diócesis de santa Marta (2004 – 2008). Desde el año 2004, hasta el 2014, delegado diocesano de liturgia. Miembro del comité para el diseño del plan de pastoral diocesano (2005-2009). Rector del seminario mayor san José (2009 – 2016). Es miembro del consejo presbiteral. Obispo auxiliar de Ibagué, nombrado el 11 de febrero año 2016.   

“El episcopado es un servicio, no un honor”. Homilía papa Francisco, en la fiesta de san José, consagración de dos nuevos obispos, el 19 de marzo de 2016. Hermanos e hijos queridos, Nos hará bien reflexionar atentamente a qué alta responsabilidad eclesial son promovidos estos hermanos nuestros. Nuestro Señor Jesucristo, enviado por el Padre para redimir a los hombres, envió, a su vez en el mundo, a los doce apóstoles, para que, llenos de la potencia del Espíritu Santo, anunciaran el Evangelio a todos los pueblos, y reuniéndolos bajo un único pastor, los santificaran y los guiaran a la salvación.

Con el fin de perpetuar de generación en generación este ministerio apostólico, los Doce eligieron colaboradores a los que, por la imposición de las manos, les transmitieron el don del Espíritu Santo que habían recibido de Cristo, confiriéndoles el sacramento del Orden. De este modo, a través de la sucesión ininterrumpida de los obispos en la tradición viva de la Iglesia se ha conservado este ministerio primario y la obra del Salvador continúa y crece hasta nuestros días. En el obispo, rodeado de sus presbíteros, está presente entre vosotros el mismo Señor nuestro Jesucristo, sumo sacerdote para la eternidad.

Es Cristo, de hecho, el que en el ministerio del obispo continúa predicando el Evangelio de la salvación y la santificación de los creyentes, a través de los sacramentos de la fe. Es Cristo el que, en la paternidad del obispo, añade nuevos miembros a su cuerpo, que es la Iglesia. Es Cristo el que, en la sabiduría y la prudencia del obispo, conduce al pueblo de Dios en la peregrinación terrena hacia la felicidad eterna. Cristo que predica, Cristo que hace la Iglesia, fecunda la Iglesia, Cristo que guía. Y esto es el obispo.

Acoged, por tanto, con alegría y gratitud a estos hermanos nuestros que nosotros los obispos, con la imposición de las manos, hoy asociamos al colegio episcopal. Rendirles el honor que se debe a los ministros de Cristo y administradores de los misterios de Dios, que están encargados del testimonio del Evangelio y del ministerio del Espíritu para la santificación. Recordad las palabras de Jesús a los Apóstoles: “Quien a vosotros escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros desprecia, a mí me desprecia. Pero quien me desprecia a mí, desprecia a aquel que me ha enviado”.

Y a vosotros, queridos hermanos, elegidos por el Señor, considerad que habéis sido escogidos entre los hombres y para los hombres, para servirles en las cosas de Dios. De hecho, el “episcopado” es el nombre de un servicio, no de un honor. Porque al obispo le compete más servir que dominar, según el mandamiento del Maestro: “El que es mayor debe hacerse el más pequeño, y el que preside, debe servir humildemente”. Sed servidores de todos, de los más grandes y de los más pequeños. De todos. Pero siempre servidores, al servicio.

Proclamad la palabra de Dios a tiempo y a destiempo; exhortad con toda paciencia y deseo de edificar. En la oración y en el sacrificio eucarístico, pedid abundancia y diversidad de gracias, para que el pueblo que os ha sido encomendado participe de la plenitud de Cristo. No os olvidéis que la primera tarea del obispo es la oración. Esto lo ha dicho Pedro, el día de la elección de los siete diáconos. La segunda tarea, el anuncio de la Palabra. Luego viene lo demás. Pero lo primero es la oración. Si un obispo no reza, no podrá hacer nada.

Cuidad y orientad a la Iglesia que os ha sido confiada, y sed fieles dispensadores de los misterios de Cristo. Elegidos por el Padre para gobernar su familia, tened siempre ante vuestros ojos al Buen Pastor, que conoce a sus ovejas. Detrás de cada carta existe una persona. Detrás de cada misiva que vosotros recibáis, existe una persona. Que esta persona sea conocida por vosotros y que vosotros seáis capaces de conocerla.

Amad con amor de padre y de hermano a cuantos Dios pone bajo vuestro cuidado, especialmente a los presbíteros y diáconos. Da pena cuando escuchamos que un presbítero dice que ha pedido hablar con su obispo y la secretaria o el secretario le ha dicho que “tiene muchas cosas que hacer, y hasta dentro de tres meses no te podrá recibir”. El primer prójimo del obispo es su presbítero, su primer prójimo. Si tú no amas al primer prójimo, no serás capaz de amar a todos. Cercanos a los presbíteros, a los diáconos, a vuestros colaboradores en el ministerio; cercanos a los pobres, a los indefensos, a los que tienen necesidad de ser acogidos y ayudados. Mirad a los fieles a los ojos. Mirad el corazón. Y que aquel fiel tuyo sea presbítero, diacono o laico, pueda mirar tu corazón. Pero mirar siempre a los ojos.

Cuidad diligentemente de aquellos que aún no están incorporados al único rebaño de Cristo, porque ellos también os han sido encomendados en el Señor. No os olvidéis que formáis parte del colegio episcopal en el seno de la Iglesia católica, que es una por el vínculo del amor. Por tanto, vuestra solicitud pastoral debe extenderse a todas las Iglesias, dispuestos siempre a acudir en ayuda de las más necesitadas.

Vigilad con amor de todo el rebaño, a cuyo servicio os pone el Espíritu Santo para gobernar a la Iglesia de Dios. Y esto hacedlo en el nombre del Padre, cuya imagen representáis; en el nombre de su Hijo, Jesucristo, por el cual ejercéis de maestros, sacerdotes y pastores; y en el nombre del Espíritu Santo, que da vida a la Iglesia y con su poder fortalece nuestra debilidad. Que el Señor os acompañe, os esté cerca en este camino que hoy comenzáis. 

Notas Amables a la Palabra

Sábado, Abril 30 de 2016

Domingo, Mayo 01 de 2016

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